Relaxing hipertono de suelo pélvico

Probablemente se entienda mejor qué es relaxing que la palabra hipertono, así que vamos a explicar ambas palabras para empezar:

Relaxing o relajando, ¿qué significa relajar?

Hacer que disminuya la tensión de una cosa que está tensa o que tiene tensa alguna de sus partes”

“Reducir o disminuir la fuerza, la actividad o la tensión de una parte del cuerpo.”

Dos de las definiciones obtenidas en Google.

Vemos que hay “algo”, en este caso el suelo pélvico, que necesitamos relajar, disminuir su tensión o reducirla.

Seguimos…

“HipertonoHiper: “sobre, por encima de”, tono se refiere a la tensión muscular. Con lo que un hipertono muscular tiene que ver con un exceso de tono, en pasivo y continua en una zona determinada.

¿Por qué nos preocupa esto si hablamos de suelo pélvico?

Porque implica, en muchas ocasiones, una alteración o disminución de nuestro bienestar. Ya sea ocasionando patología, molestia o dificultades en la erótica. Sí, en ocasiones este tipo de problemáticas nos pueden llevar a dificultades en la pareja. De ahí que sea importante entender y conocer qué es la hipertonía.

¿Qué síntomas pueden avisarnos de que tenemos un hipertono?

  • Molestias en relaciones eróticas con o sin acompañamiento.
  • Problemas de micción (se vacía la vejiga porque el suelo pélvico la va presionando o se aumentan el número de veces de ir a orinar por el mismo motivo).
  • Defecación (estreñimiento por dificultad en vaciado)
  • Dolores que se irradian (notamos en otras zonas como piernas, lumbares, cadera, ingles).
  • Dificultades en la calidad orgásmica cuando nos referimos al orgasmo si hay contracción de esta zona muscular a su vez.
  • Alteraciones en la postura como mecanismo de compensación de todo lo anterior, por ejemplo, las molestias pueden llevar a que nos sentemos de diferente forma y si se mantiene en el tiempo acabar con dolor en lumbar o zona de sacro.
  • Esta tensión muscular puede ser tan fuerte que puede afectar a los nervios pudendos y notar dolores tipo calambres y pinchazos ya sea en relaciones eróticas como en otras situaciones de la vida cotidiana, incluso estando sentada.

Estas molestias pueden condicionar nuestro bienestar, calidad de vida, erótica… Son un indicador y síntoma de que podemos tener un tono excesivo en nuestro suelo pélvico.

¿Cómo solucionarlo?

Como anuncian en los medicamentos:

***El leer este post no implica que no necesites a un o una profesional que te valore y te trate o te explique qué técnicas es mejor que uses en casa y cuáles no. Es más, este post reivindica el uso de los mismos para que las pautas estén adaptadas a tu caso en concreto. Ya sea fisioterapeuta especialista en suelo pélvico, matrona o matrón, sexólogos y sexólogas, ginecología, incluso profesionales de urología y andrología podrían hacer este diagnóstico y derivarte a otro u otra profesional en caso de considerarlo necesario.***

La personalización del tratamiento es fundamental para que el trabajo que realices sea efectivo y rápido. En ocasiones, puede que se necesite más de un o una especialista para ayudarte a superar este hipertono, depende de su origen. El trabajo multidisciplinar es necesario en muchos casos.

¿Qué más puedo hacer para saber si mi tono está alto?

  • En primer lugar, observar si hay dolor, molestia o sensación desagradable: en qué posturas, en qué acciones se producen es una gran pista a seguir.

 

  • También podemos observar cómo reacciona esta musculatura cuando respiramos: si asciende o desciende, o no hace alguna de estas cosas acompañando a inhalaciones y exhalaciones profundas.

 

  • Al ir al baño, ¿nos cuesta vaciar vejiga? ¿tenemos problemas al defecar? ¿notamos que queremos expulsar un gas y cuesta salir?

 

  • En las relaciones eróticas ¿hay posturas que molestan?, ¿noto calambres o sensación de pinchazo?

 

  • Otra prueba que puedes hacer es a través de los ejercicios de kegel, si quieres saber cómo hacerlos correctamente haz click aquí. También podrás ver que en caso de hipertono no son beneficiosos. Pero haciendo unos pocos puedes notar si esta musculatura se relaja de todo o se queda “como a mitad de camino”, no observas el mismo descenso que cuando empiezas a hacerlo.

Ante cualquiera de estas situaciones mejor pregunta, es tu salud y calidad de vida.

¿Qué podría hacer?

El tratamiento de suelo pélvico debe estar personalizado así que no dudes en acudir a un profesional para valorar cuáles son para ti y cuáles no.

Hay profesionales que indican el uso de dilatadores, aparatos de electroterapia que ayudan a relajar la zona y varias técnicas. Por hoy te voy a proponer un par de las que indico con más frecuencia en consulta.

Ejercicios respiratorios que dan conciencia sobre la capacidad de relajación: puedes hacerlo tumbada con rodillas flexionadas y pies apoyados. O, sentada con rodillas y caderas a la misma altura.

Ejemplo: estoy sentada y dedico unos segundos a percibir la zona relajada, respiro tranquilamente y me centro en cuándo desciende esta musculatura. Me concentro en el ascenso y descenso de esta musculatura y en el cómo acompaña a la respiración. El diafragma y el suelo pélvico tiene un movimiento que se acompaña, si te concentras bien, podrás percibirlo.

Otra técnica interesante que siempre es más aconsejable que te enseñe a realizar un o una fisioterapeuta de suelo pélvico: podrías hacer masaje de periné de forma sencilla en casa. Este masaje puede acabar de forma erótica-festiva, es muy frecuente. Aprovechar este masaje para autoconocerse es un gran objetivo también.

También puedes hacerlo en compañía y aprovechar la tesitura para una sesión de erotismo y suelo pélvico. Investigar en una misma o con compañía con este masaje puede darte nuevas sensaciones que amplíen tu mapa erógeno ya de paso que nos ponemos.

¿Cómo se hace?

Sé que te resultará obvio, pero lo más importante es tener limpias las manos y cerquita un lubricante. Si juegas con compañía ese lubricante puede ser de muchas características, pero el frío no es aconsejable.

La postura puede ser semisentada para llegar mejor a entrada vaginal, en cama o sofá con cojines en espalda y rodillas flexionadas. En caso de compañía… imaginación al poder, ojo con posturas imposibles por favor, buscamos relajación no malabares vaginales.

A ello…

Vamos a imaginar un reloj en zona de entrada vaginal, las 12 se correspondería con la uretra, las seis con la zona de núcleo central del periné, y las tres y las nueve las podemos imaginar también.

Preferentemente con el pulgar (para llegar mejor, no sufrir molestia en muñecas y no darnos en la zona de uretra) introducimos hasta la zona de nudillo y movemos de 2 a 10 y de 10 a 2. Lo más importante es no ocasionarnos ni dolor ni molestia, notaremos cómo la zona se distiende poco a poco sin necesidad de hacer fuerza ni ocasionarnos molestia.

El dolor, molestia o rapidez no van a conseguir que te recuperes antes, más bien todo lo contrario.

Este tipo de masaje sin molestia es inocuo, ahora bien, y me pongo pesada, lo sé y no lo siento, consultar con un profesional ante patología o molestias es fundamental. Si quieres optimizar tiempos de recuperación y no generar un problema donde no lo hay esa es la forma.

Este masaje puede tener compañía en forma de objetos que ayudan a realizarlo, incluso de forma más placentera. Me gustan especialmente el zizo de picobong (https://www.lelo.com/es/zizo) y de Lelo el Siri 2 que además de servirte como masajeador es un regalazo con implicación musical.

¿Te quedan dudas? ¿Necesitas más información sobre algún punto en concreto del post? No dudes en escribir aquí debajo….

Próximamente os escribiré también sobre cómo relajar con este tipo de masaje la zona anal.

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